
Pero que hay de la posibilidad de que un meteorito cuyo origen estuviese fuera del sistema solar , sembrase la tierra con vida? O que varios meteoritos con vida cuyo origen fuese la Tierra sembrasen sistemas solares vecinos con vida?
Aunque es imposible que eso pueda ocurrir en las condiciones actuales, no pasa lo mismo si consideramos que nuestro sol no nació solo sino en grandes cunas estelares, donde permaneció junto a centenares de estrellas a distancias muchísimo menores que las actuales. La probabilidad en este caso aumentaría en 10^10(+-2) veces (segun calculos de los autores)Cuando un asteroide impacta se producen temperaturas altísimas que llegan a vaporizar la roca, pero hay zonas que se libran de este calentamiento, y que son lanzadas superando la velocidad de escape del planeta, estos fragmentos al salir disparados a través de la atmósfera a esas velocidades altísimas sufren temperaturas altísimas que funden el exterior, si el fragmento es lo suficientemente grande, el calor no llega al interior, de esta forma las bacterias del interior no sufririan temperaturas que las matarían.
Un cuerpo así vagaría por el sistema solar e incluso podría ser lanzado fuera del sistema solar.
Las bacterias multiplicarían su esperanza de vida en gran medida si la capa derretida formase una capa aislante que aislase en interior del vació.
Para que un intercambio de cuerpos con formas de vida fuese posible la distancia entre estrellas tendría que ser mucho menor y la velocidad relativa entre estrellas baja.
Grandes criaderos estélares como el trapecio de Orion tiene una población tan densa de estrellas como 2200 estrellas por pársec cúbico, y una velocidad de dispersión de 2 km/s, se espera que se mantenga unido durante 250 millones de años. El cúmulo de Hyades de alrededor de 650 millones de años de antigüedad tiene una densidad de 2 estrellas por pársec cúbico con una velocidad de dispersión de 0.25 km/s.
Es posible que estas agrupaciones permanezcan hasta una edad de 1000 millones de años, tiempo en el que ya había vida en la Tierra, de esta forma es fácilmente plausible un dispersión por todos los sistemas solares del cúmulo de formas de vida. Una vez formada la vida en un primer planeta podría pasar a los demás y sembrar con vida buena parte de los sistemas solares del cúmulo.

Para ello bien vendría identificar las estrellas hermanas del sol que ahora se encuentran dispersas, y intentar buscar la huella de la vida en ellos.
En este papel GAIA tendrá un papel vital.
Una conclusión que podemos sacar en que quizás ,que de darse esto las bases bioquímicas de todas los seres que pueblen estos sistemas solares con origen común sea la misma.
Si quieres entrar mas profundamente en el tema de la entrada lee el paper de los autores de esta provocativa idea “Natural Transfer of Viable Microbes in Space from Planets in the Extra-Solar Systems to a Planet in our Solar System and Vice-Versa”